
MMP-3 como Predictor de Destrucción Articular en Artritis Reumatoide
Está bien establecido que la acumulación de destrucción articular en la AR conduce a deterioro funcional, deterioro de la calidad de vida y discapacidad laboral. Por consiguiente, el retraso y la minimización de la destrucción de las articulaciones causado por la AR es una estrategia prudente para el tratamiento de los pacientes con AR.
La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad sistémica que afecta principalmente a las articulaciones y es de naturaleza crónica y destructiva. Está bien establecido que la acumulación de destrucción articular en la AR conduce a deterioro funcional, deterioro de la calidad de vida y discapacidad laboral. Por consiguiente, el retraso y la minimización de la destrucción de las articulaciones causado por la AR es una estrategia prudente para el tratamiento de los pacientes con AR.
Varios estudios han informado sobre la eficacia de los agentes bloqueadores del factor de necrosis tumoral (TNF), una droga antireumática modificadora de la enfermedad (DMARD)¸ para retardar la progresión de la destrucción de las articulaciones cuantificada por score radiográficas.
Aunque agentes bloqueantes de la TNF son altamente efectivos en la prevención de daños a la estructura de la articulación, son muy caros y están asociados con varios efectos secundarios serios.
Debido a que algunos pacientes son buenos respondedores a DMARD no biológicos en términos de progresión radiográfica, puede ser preferible utilizar DMARD biológicos para pacientes seleccionados que están en alto riesgo de destrucción de la articulación, suponiendo estos pacientes están siendo tratados con DMARD´s no biológicos solamente.
El proceso de múltiples pasos en el desarrollo de la AR propuesto por Klareskog, sugiere que marcadores relacionados con la AR aparecen en diferentes etapas en el desarrollo de la AR, implica que cada marcador representa un papel diferente en la AR. Estos marcadores pueden ser marcadores no específicos, tales como la proteína C-reactiva (PCR) o la velocidad de sedimentación eritrocitaria (ESR), o marcadores específicos como el péptido anti-citrulinado (ACPA), y el factor reumatoide (RF), o de la matriz metaloproteinasa- 3 (MMP3).
MMP-3 es una enzima proteolítica que se cree que desempeñan un papel fundamental en la destrucción articular en la AR. En este trastorno, la MMP- 3 se produce localmente en la articulación inflamada, y se libera en el torrente sanguíneo.
Varios estudios han sugerido que niveles de MMP-3 en suero se correlacionan con los niveles de MMP- 3 producidos por la membrana sinovial, y por lo tanto reflejar el nivel de actividad de la sinovitis reumatoide. Por consiguiente, la concentración sérica de MMP-3 es un marcador sistémico que refleja la inflamación local de las articulaciones. Además, la MMP-3 en suero puede ser un marcador inflamatorio específica de la membrana sinovial, a diferencia de la PCR, que es un marcador inflamatorio no específico.
Algunos estudios han informado que la concentración sérica de MMP-3 disminuye en pacientes que responden a los DMARD. Por lo tanto, exploramos la posibilidad de que niveles MMP-3 en suero durante el tratamiento con DMARD no biológicos reflejen la eficacia del tratamiento y pueden ser un marcador útil para predecir la destrucción articular en la AR.
A pesar de MMP-3 es reconocido por estar relacionado a la sinovitis, una inflamación específica limitada a la membrana sinovial, son pocos los estudios que han evaluado el valor predictivo de la MMP-3 para la destrucción articular en la AR.
En la práctica clínica, los marcadores deben ser fáciles de obtener y medidas objetivas de rendimient.
En el estudio Serum Matrix Metalloproteinase-3 as Predictor of Joint Destruction in Rheumatoid Arth-ritis, Treated with Non-biological Disease Modifying Anti-Rheumatic Drugs desarrollado por AKIRA MAMEHARA, TAKESHI SUGIMOTO, DAISUKE SUGIYAMA, SAHOKO MORINOBU, GOH TSUJI, SEIJI KAWANO, AKIO MORINOBU, y SHUNICHI KUMAGAI (Department of Clinical Pathology and Immunology, Kobe University Graduate School of Medicine Kobe, Japan; Department of Medicine, Kasai Civic Hos-pital, Hyogo, Japan) publicados en la Kobe J. Med. Sci., Vol. 56, No. 3, pp. E98-E107, 2010 los autores demostraron que la MMP-3 es un marcador útil para predecir la destrucción de la articulación. Hay muchos estudios que han evaluado el valor pronóstico de marcadores biológicos (por ejemplo, RF, ACPA, CRP y ESR). En cuanto a la MMP-3, los autores encontraron cuatro informes sobre el valor de los datos de referencia como predictores de la destrucción de la articulación.
Aunque el estudio de Green concluyó que los niveles basales de MMP-3 puede predecir la progresión radiográfica, que es la misma conclusión a la que arriban los autores, su resultado debe interpretarse con cautela, ya que utilizaron pretratamiento de MMP-3 para predecir destrucción de articulaciones, lo que obviamente no refleja la eficacia del tratamiento.
En el estudio de Hashimoto, la línea de base de MMP-3 no se ha encontrado para ser predictivo de la progresión radiográfica. Sin embargo, hay algunas diferencias importantes entre este estudio y el de los autores.
Los autores utilizaron estudios radiológicos de Steinbrocker (independientemente de la duración de la enfermedad) para la selección de los pacientes y no tomaron en consideración la actividad de la enfermedad, mientras que el grupo Hashimoto estudió pacientes con AR con duración de la enfermedad inferior a 5 años y con una enfermedad activa.
Los pacientes estudiados por los autores tuvieron así una duración mayor de la enfermedad (5 años frente a 2,4 años) y menor nivel de actividad de la enfermedad en términos de los niveles de marcadores inflamatorios (por ejemplo, la PCR media fue de 0,98 mg/dL, en este estudio, y 4.9 mg/dL en Hashimoto). Los pacientes en el estudio de Hashimoto tenían un mayor nivel de actividad de la enfermedad probablemente porque estaban participando en un estudio con un DMARD biológicos, y por lo tanto, estos pacientes fueron probablemente los candidatos a un tratamiento agresivo. Por otro lado el objetivo de este estudio fue distinguir la enfermedad agresiva de las formas más leves de la AR.
El estudio de Yamanaka y el de Young-Min mostraron el valor predictivo de la MMP-3 para la destrucción de las articulaciones, y son por lo tanto consistentes con el hallazgo del estudio de los autores, este estudio confirma los resultados de los dos estudios anteriores pero para un grupo de pacientes diferente. Estos estudios son tanto prospectivos, y en ese sentido proporcionan más evidencia robusta del estudio desarrollado por los autores.
Sin embargo, el estudio de Yamanaka evaluó la MMP-3 como un único marcador para la predicción de la destrucción de la articulación, mientras que el estudio de Young-Min no incluía ACPA. Aunque el estudio desarrollado por los autores es retrospectivo, ya que es el primero en incluir ACPA, que se dice que es uno de los mejores marcadores de pronóstico, para la evaluación de la MMP-3 como marcador pronóstico.
El rendimiento de RF fue comparable a la de la MMP-3 en este estudio. Aunque RF no se considera como un marcador inflamatorio, tal como la MMP- 3, hay informes de que la RF disminuye significativamente sólo en las personas bajo tratamiento de la AR, y que por lo tanto los niveles de RF reflejan la respuesta al tratamiento. Por otro lado, MMP-3 es un marcador que refleja la inflamación de la membrana sinovial, y está pues, directamente ligado a la actividad de la enfermedad.
Ya que el nivel de MMP-3 es conocido por disminuir cuando el tratamiento es eficaz, también refleja la respuesta al tratamiento. Puesto que el análisis multivariante en este estudio mostró que tanto RF y MMP-3 fueron significativamente mayores en el grupo progresivo, pudieron ser considerados como marcadores independientes, de modo que puede ser útil para medir tanto la RF y MMP-3, aunque no tanto reflejan la respuesta al tratamiento.
Los autores establecen que el estudio tiene algunas limitaciones y que los resultados arribados deberían ser estudiados con grandes poblaciones.
Los autores concluyen que se demostró que la MMP-3 podría predecir la destrucción articular en la AR siendo tratada con DMARD no biológicos, reflejado así respuesta a los DMARD no biológicos.




