Revista Bioreview Edición 129 - Mayo 2022

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Soluciones de purificación del agua para laboratorios clínicos

En el laboratorio clínico, el agua es un factor clave. Hay dos razones significativas para la importancia del agua en el ámbito clínico: la obligación de cumplir las normas o directrices (por ejemplo, las del Clinical and Laboratory Standards Institute® – CLSI®)1 y la sensibilidad de los propios compuestos químicos a la calidad del agua. Las directrices del CLSI® se redactaron para garantizar la utilización de un nivel básico de pureza del agua de modo que los ensayos clínicos pudieran realizarse con seguridad.

El agua purificada se emplea abundantemente en los laboratorios biomédicos, en una gran variedad de aplicaciones, que van desde la química general a los enzimoinmunoanálisis, pasando por la toxicología, la determinación de oligoelementos y los análisis moleculares.

Los requisitos básicos del agua en el laboratorio clínico son:

  • Eliminar las partículas, que pueden obstruir las agujas o las rampas de filtración e interferir en la detección espectroscópica.
  • Comprobar los niveles de sílice para evitar la formación de depósitos en las agujas, lo que puede modificar los volúmenes  dispensados.
  • Reducir la concentración de compuestos orgánicos y de moléculas poliaromáticas, como los ácidos húmicos y fúlvicos, que tienen propiedades fluorescentes y una elevada absorbancia UV.

Diferentes tipos de contaminantes pueden interferir en cada uno de los análisis y alterar los resultados de los mismos.

Las robustas y patentadas tecnologías de purificación de agua Milli-Q® garantizan que los analizadores clínicos sean alimentados con agua sin contaminantes.

La siguiente tabla muestra la sensibilidad de varias categorías de análisis clínicos a los contaminantes del agua, y las tecnologías utilizadas para eliminar esos contaminantes:

Las bacterias y sus subproductos son una fuente importante de contaminación del agua, que puede afectar a los resultados de los análisis clínicos. La contaminación bacteriana puede provenir del agua del grifo y del aire, provocando el crecimiento de bacterias en los depósitos del analizador, los tubos y los baños de agua.

Tecnologías de purificación

En el ámbito de los laboratorios clínicos se utiliza una combinación de tecnologías de purificación. Esta técnica reduce los niveles de contaminantes y asegura también que el agua dispensada al analizador clínico sea de calidad constante. A continuación se presenta una descripción de estas técnicas de purificación y se indica el papel que desempeñan en los laboratorios clínicos.

  • La filtración general reduce la carga entrante de partículas.
  • El carbón activado se utiliza para eliminar los agentes oxidantes (cloro, cloraminas, flúor) que están presentes en el agua del grifo para evitar la aparición de microorganismos.
  • La ósmosis inversa (RO), una tecnología basada en membranas que se ha convertido en una técnica de de filtración de pretratamiento habitual, se utiliza para reducir la carga de iones, compuestos orgánicos, coloides y partículas. Sin embargo, la RO rechaza un porcentaje de los contaminantes. Por consiguiente, la calidad del agua producida por ósmosis inversa es susceptible de variaciones, en función de las variaciones diarias y estacionales de la calidad del agua del grifo.
  • Para obtener una calidad del agua más constante y eliminar las variaciones, en la actualidad se incluye la electrodesionización (EDI) en los sistemas de purificación. La EDI elimina los iones (inorgánicos y orgánicos). Esta tecnología utiliza membranas semipermeables aniónicas y catiónicas selectivas y resinas de intercambio iónico que se regeneran de forma continua con una pequeña corriente eléctrica. Esta tecnología no requiere mantenimiento. Después del tratamiento con RO-EDI, el agua tiene una resistividad normalmente > 10 MΩ·cm y un nivel de TOC < 50 ppb (mediciones sin conexión).
  • En esta etapa del proceso de purificación, el agua se almacena transitoriamente en un depósito. Dependiendo del tipo de análisis, el analizador clínico y el laboratorio, esta agua puede utilizarse directamente para abastecer al analizador o puede purificarse aún más. Otra técnica de purificación utilizada para conseguir agua de grado CLRW es la utilización de resinas de intercambio iónico (IEX), que reducen la concentración de iones hasta un valor muy bajo.
  • El control bacteriano puede conseguirse en los sistemas de purificación de agua y los analizadores clínicos con una variedad de medios, entre ellos la filtración a través membrana (0,22 μm), la luz UV germicida a 254 nm y la desinfección química (ácido peracético, lejía, dióxido de cloro). Normalmente se coloca una membrana de filtración de 0,22 μm en la salida del sistema de purificación para evitar la liberación de bacterias desde dicho sistema. El CLSI® recomienda esta etapa final de filtración a través de 0,22 μm para producir agua CLRW.
  • También se utilizan lámparas UV de 254 nm para inactivar las bacterias en el agua purificada. La luz UV en línea, así como la luz UV en el depósito de almacenamiento, son formas eficientes de controlar el crecimiento bacteriano y evitar la acumulación de biopelícula en el depósito.
  • Más recientemente se ha propuesto la ultrafiltración como un método de eliminación de los productos secundarios de las bacterias (fosfatasa alcalina, endotoxinas) de importancia en los inmunoanálisis.

La siguiente figura muestra las diferentes tecnologías de un sistema de purificación de agua:

Para análisis bioquímicos especializados, como en toxicología y análisis basados en ácidos nucleicos, existen otras tecnologías de purificación. Para este tipo de experimentos suelen seleccionarse sistemas específicos de purificación de agua que combinan el IEX, el carbón activado, la ultrafiltración (UF) y la fotooxidación UV (UV185/254).

Nuestra completa gama de sistemas de purificación de agua y soluciones personalizables puede adaptarse a los requisitos de su laboratorio. Con independencia del tamaño, la configuración o los requisitos de calidad, se dispone de soluciones que producen desde unos pocos litros hasta varios miles de litros al día de agua purificada, agua de calidad analítica para laboratorios clínicos (CLRW) y agua de calidad ultrapura.

Si desea más información, visite nuestra página web: https://www.merckmillipore.com/AR/es/products/water-purification/biomedical/YKGb.qB.LDQAAAFAQLNkiQpx,nav

Contacto:

Ing. Mariana Goñi

Mariana.goni@merckgroup.com

+54 9 11 2336 7608

 

 

 

 

En el laboratorio clínico, el agua es un factor clave. Hay dos razones significativas para la importancia del agua en el ámbito clínico: la obligación de cumplir las normas o directrices (por ejemplo, las del Clinical and Laboratory Standards Institute® – CLSI®)1 y la sensibilidad de los propios compuestos químicos a la calidad del agua. Las directrices del CLSI® se redactaron para garantizar la utilización de un nivel básico de pureza del agua de modo que los ensayos clínicos pudieran realizarse con seguridad.

El agua purificada se emplea abundantemente en los laboratorios biomédicos, en una gran variedad de aplicaciones, que van desde la química general a los enzimoinmunoanálisis, pasando por la toxicología, la determinación de oligoelementos y los análisis moleculares.

Los requisitos básicos del agua en el laboratorio clínico son:

  • Eliminar las partículas, que pueden obstruir las agujas o las rampas de filtración e interferir en la detección espectroscópica.
  • Comprobar los niveles de sílice para evitar la formación de depósitos en las agujas, lo que puede modificar los volúmenes  dispensados.
  • Reducir la concentración de compuestos orgánicos y de moléculas poliaromáticas, como los ácidos húmicos y fúlvicos, que tienen propiedades fluorescentes y una elevada absorbancia UV.

Diferentes tipos de contaminantes pueden interferir en cada uno de los análisis y alterar los resultados de los mismos.

Las robustas y patentadas tecnologías de purificación de agua Milli-Q® garantizan que los analizadores clínicos sean alimentados con agua sin contaminantes.

La siguiente tabla muestra la sensibilidad de varias categorías de análisis clínicos a los contaminantes del agua, y las tecnologías utilizadas para eliminar esos contaminantes:

Las bacterias y sus subproductos son una fuente importante de contaminación del agua, que puede afectar a los resultados de los análisis clínicos. La contaminación bacteriana puede provenir del agua del grifo y del aire, provocando el crecimiento de bacterias en los depósitos del analizador, los tubos y los baños de agua.

Tecnologías de purificación

En el ámbito de los laboratorios clínicos se utiliza una combinación de tecnologías de purificación. Esta técnica reduce los niveles de contaminantes y asegura también que el agua dispensada al analizador clínico sea de calidad constante. A continuación se presenta una descripción de estas técnicas de purificación y se indica el papel que desempeñan en los laboratorios clínicos.

  • La filtración general reduce la carga entrante de partículas.
  • El carbón activado se utiliza para eliminar los agentes oxidantes (cloro, cloraminas, flúor) que están presentes en el agua del grifo para evitar la aparición de microorganismos.
  • La ósmosis inversa (RO), una tecnología basada en membranas que se ha convertido en una técnica de de filtración de pretratamiento habitual, se utiliza para reducir la carga de iones, compuestos orgánicos, coloides y partículas. Sin embargo, la RO rechaza un porcentaje de los contaminantes. Por consiguiente, la calidad del agua producida por ósmosis inversa es susceptible de variaciones, en función de las variaciones diarias y estacionales de la calidad del agua del grifo.
  • Para obtener una calidad del agua más constante y eliminar las variaciones, en la actualidad se incluye la electrodesionización (EDI) en los sistemas de purificación. La EDI elimina los iones (inorgánicos y orgánicos). Esta tecnología utiliza membranas semipermeables aniónicas y catiónicas selectivas y resinas de intercambio iónico que se regeneran de forma continua con una pequeña corriente eléctrica. Esta tecnología no requiere mantenimiento. Después del tratamiento con RO-EDI, el agua tiene una resistividad normalmente > 10 MΩ·cm y un nivel de TOC < 50 ppb (mediciones sin conexión).
  • En esta etapa del proceso de purificación, el agua se almacena transitoriamente en un depósito. Dependiendo del tipo de análisis, el analizador clínico y el laboratorio, esta agua puede utilizarse directamente para abastecer al analizador o puede purificarse aún más. Otra técnica de purificación utilizada para conseguir agua de grado CLRW es la utilización de resinas de intercambio iónico (IEX), que reducen la concentración de iones hasta un valor muy bajo.
  • El control bacteriano puede conseguirse en los sistemas de purificación de agua y los analizadores clínicos con una variedad de medios, entre ellos la filtración a través membrana (0,22 μm), la luz UV germicida a 254 nm y la desinfección química (ácido peracético, lejía, dióxido de cloro). Normalmente se coloca una membrana de filtración de 0,22 μm en la salida del sistema de purificación para evitar la liberación de bacterias desde dicho sistema. El CLSI® recomienda esta etapa final de filtración a través de 0,22 μm para producir agua CLRW.
  • También se utilizan lámparas UV de 254 nm para inactivar las bacterias en el agua purificada. La luz UV en línea, así como la luz UV en el depósito de almacenamiento, son formas eficientes de controlar el crecimiento bacteriano y evitar la acumulación de biopelícula en el depósito.
  • Más recientemente se ha propuesto la ultrafiltración como un método de eliminación de los productos secundarios de las bacterias (fosfatasa alcalina, endotoxinas) de importancia en los inmunoanálisis.

La siguiente figura muestra las diferentes tecnologías de un sistema de purificación de agua:

Para análisis bioquímicos especializados, como en toxicología y análisis basados en ácidos nucleicos, existen otras tecnologías de purificación. Para este tipo de experimentos suelen seleccionarse sistemas específicos de purificación de agua que combinan el IEX, el carbón activado, la ultrafiltración (UF) y la fotooxidación UV (UV185/254).

Nuestra completa gama de sistemas de purificación de agua y soluciones personalizables puede adaptarse a los requisitos de su laboratorio. Con independencia del tamaño, la configuración o los requisitos de calidad, se dispone de soluciones que producen desde unos pocos litros hasta varios miles de litros al día de agua purificada, agua de calidad analítica para laboratorios clínicos (CLRW) y agua de calidad ultrapura.

Si desea más información, visite nuestra página web: https://www.merckmillipore.com/AR/es/products/water-purification/biomedical/YKGb.qB.LDQAAAFAQLNkiQpx,nav

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+54 9 11 2336 7608

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