Revista Bioreview Edición 124 - Diciembre 2021

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Campaña de Sobreviviendo a la Sepsis 2021, una oportunidad para la integración y posicionamiento del laboratorio en el equipo de salud

Prof. Dr. Rolando Soloaga

Medical Science Liason, Biomerieux, Argentina

Director de la Especialidad en Microbiología Clínica, Pontificia Universidad Católica Argentina. Buenos Aires

Profesor Asociado, Microbiología, Medicina, Universidad del Salvador, Buenos Aires.

La sepsis es una disfunción orgánica grave que compromete la vida de los pacientes y se debe a una respuesta exagerada del huésped a la infección. Tanto la sepsis como el shock séptico son problemas de alta prioridad en la salud porque cada año matan millones de personas alrededor de todo el mundo, además Kumar y col (Crit Care Med 2014) demostraron que la mortalidad en el shock séptico aumenta 7,6% por hora de tratamiento inadecuado. Recientemente se ha actualizado el documento de la Surviving Sepsis Compaign del año 2016 (Seymour et al JAMA 2016), en el actual Evans y col (Crit Care Med 2021) incluyen paquetes de medidas referidos al diagnóstico temprano, al tratamiento de sostén y con antimicrobianos, medidas hemodinámicas, para ventilación mecánica, terapias adicionales (ej cristaloides, corticoides), medidas de cuidado a largo término y evolución, todos destinados a reducir morbi-mortalidad. En el mismo hay varios puntos de gran relevancia para el laboratorio que incluyen a:

Medida de lactato en sangre (punto de corte 1,6 a 2,5 mmMol/L), S:66-83%, E: 80-85%.

Discontinuar antibióticos si se encuentra o se sospecha fuertemente una causa alternativa no infecciosa dado que un tercio o más de las personas diagnosticadas con sepsis tienen finalmente otro motivo que causa el cuadro (importancia de obtener diferentes muestras para cultivo acorde a sospecha del foco infeccioso antes de empezar antibióticos pero que a su vez no signifique demora en el inicio de los mismos). 

Desaconsejan el uso de PCT (procalcitonina) más diagnóstico clínico en comparación con este último solo para decidir empezar tratamiento antibiótico o no. Sin embargo, esta recomendación está en contra de la anterior donde establecen la necesidad de diferenciar causas infecciosas de no infecciosas. Además, la sugerencia de no usar PCT con ese fin está basada en un meta-análisis que demostró una S:77% y E:79% para sepsis en pacientes críticamente enfermos (valores no demasiado diferentes del lactato) y que no halló diferencias en mortalidad, tiempo de hospitalización ni tiempo en UCI usando protocolos con PCT. De todas formas, reconocen que es una débil recomendación.

Empezar antibióticos dentro de la hora del diagnóstico de shock séptico y de las 3 h de sepsis o para adultos con baja probabilidad de infección bacteriana y sin shock diferir antibióticos. En este punto cabe resaltar la importancia de las estadísticas locales para tener más chances de acertar con el tratamiento empírico y también habría que mencionar la utilidad de la biología molecular (ej PCR múltiple) aplicada directamente a las muestras clínicas. En este contexto también tienen cabida otros métodos rápidos que permitan identificar y establecer la sensibilidad antibiótica en el día (Maldi-TOF, sistemas automatizados se sensibilidad) todo lo cual puede hacerse por ejemplo directamente del hemocultivo positivo o bien desde un subcultivo del frasco con tan solo 3-5 h de incubación. Es importante la integración de los nuevos métodos (Maldi-TOF, biología molecular) con la microbiología tradicional para obtener los mejores resultados y que estos impacten favorablemente en el tratamiento del paciente como así también en la reducción de costos relacionados a antimicrobianos, a test adicionales innecesarios y a estadía hospitalaria.

Adultos con alta probabilidad (infección o colonización reciente, antibióticos endovenosos recientes, infecciones recurrentes o crónicas de piel y partes blandas, hemodiálisis, presencia de catéteres o de internaciones recientes) de S.aureus meticilino resistente (MRSA) y sepsis o shock indican empezar tratamiento antimicrobiano dirigido contra este microorganismo. Es fundamental poder llegar a determinar este tipo de resistencia en forma inmediata para eventualmente sacar vancomicina si la cepa es meticilino sensible y reducir nefrotoxicidad y probabilidad de fracaso terapéutico en comparación con cefalosporinas de 1° generación o penicilinas anti-estafilocóccicas. En tanto que cuando la probabilidad de MRSA es baja sugieren no usar antibióticos contra este tipo de cepas lo que nos lleva nuevamente a la importancia del conocimiento de la epidemiología local y de técnicas rápidas.

En el caso de adultos con sepsis o shock séptico recomiendan cobertura contra gram negativos, pero una vez conocida la sensibilidad antibiótica o si la probabilidad de cepas multi-resistentes es baja desaconsejan el uso de doble antibiótico dado que no hay ventajas clínicas versus la monoterapia y sugieren dosis de carga e infusión prolongada de beta lactámicos. Nuevamente aquí como en el caso de MRSA la biología molecular combinada con la determinación rápida de la CIM por métodos automatizados pueden ayudar a optimizar la terapia antibiótica desde el comienzo. Los factores de riesgo para cepas multi-resistentes incluyen a internación o antibióticos en los últimos 90 días, viajes a áreas de alta endemicidad y a diferencia de lo dicho anteriormente llevaría al uso empírico de dos antibióticos (hasta tener la susceptibilidad de la cepa). 

Para adultos con bajo riesgo de hongos y sepsis o shock séptico desaconsejan el uso empírico de antifúngicos que si estaría indicada en presencia de pacientes con alto riesgo (importancia de la identificación y susceptibilidad antifúngicas en el día). Los factores de riesgo para estos microorganismos incluyen a neutropénicos y otros inmunocomprometidos, antibióticos de amplio espectro, presencia de catéteres, colonización en múltiples sitios, estadía prolongada en terapia intensiva, quemados, alimentación parenteral, cirugía digestiva, abuso de drogas endovenosas, perforación del tracto gastrointestinal y falla renal aguda.

No hacen recomendaciones para tratamiento anti-viral pese a que el diagnóstico rápido de influenza podría tener beneficios en la terapia dirigida con osetalmivir en los primeros días de la enfermedad.

Sugieren ajuste de antibióticos en función de parámetros de pk-pD (importancia de la CIM obtenida en el día) dado que algunos meta-análisis han demostrado su utilidad en reducir mortalidad.

Recomiendan búsqueda de foco infeccioso para su eventual control quirúrgico (importancia de diagnóstico microbiológico) o remoción del mismo (por ej catéteres)

Aún en el caso de pacientes con sepsis o shock séptico y con control de foco infeccioso (quirúrgico por ej) sugieren desescalamiento y tratamientos cortos (importancia de PCT y de sensibilidad antibiótica en el día) lo que se asocia con menores costos, presión de selección de cepas resistentes, toxicidad y diarrea por Clostridiodes difficile.

Con control de foco, sugieren uso de PCT más evolución clínica para discontinuar antibióticos y lograr los beneficios mencionados en el punto anterior.

Para adultos con enfermedad renal aguda sugieren terapia de reemplazo renal. En este punto cobran relevancia los biomarcadores precoces que llevan al diagnóstico de estrés renal y permiten tomar medidas que eviten la progresión del daño.

Como puede apreciarse el rol que puede cumplir el laboratorio en esta campaña puede ser crucial siempre y cuando se cuente con el recurso humano (bien formado y disponible 24/7) y con la tecnología necesaria no solo para llegar al diagnóstico rápido sino también para comunicar al médico responsable el resultado en forma inmediata.

 

 

Kumar A. Antimicrobial delay and outcome in severe sepsis. Crit Care Med 2014; 42(12): e802

Seymour, C; Liu, VX; Iwashyna,TJ; et.al. Assesment of clinical criteria for sepsis: for the third International Consensus Definitions for Sepsis and Septic Shock (Sepsis-3). JAMA 2016; 315:762-774.

Evans, L; Rhodes,A; Alhazzani, W; et.al. Surviving Sepsis Compaign: International Guidelines for  Management of Sepsis and Septic Shock 2021. Crit Care Med 49(11):e1063-e1143.2021

La sepsis es una disfunción orgánica grave que compromete la vida de los pacientes y se debe a una respuesta exagerada del huésped a la infección. Tanto la sepsis como el shock séptico son problemas de alta prioridad en la salud porque cada año matan millones de personas alrededor de todo el mundo, además Kumar y col (Crit Care Med 2014) demostraron que la mortalidad en el shock séptico aumenta 7,6% por hora de tratamiento inadecuado. Recientemente se ha actualizado el documento de la Surviving Sepsis Compaign del año 2016 (Seymour et al JAMA 2016), en el actual Evans y col (Crit Care Med 2021) incluyen paquetes de medidas referidos al diagnóstico temprano, al tratamiento de sostén y con antimicrobianos, medidas hemodinámicas, para ventilación mecánica, terapias adicionales (ej cristaloides, corticoides), medidas de cuidado a largo término y evolución, todos destinados a reducir morbi-mortalidad. En el mismo hay varios puntos de gran relevancia para el laboratorio que incluyen a:

Medida de lactato en sangre (punto de corte 1,6 a 2,5 mmMol/L), S:66-83%, E: 80-85%.

Discontinuar antibióticos si se encuentra o se sospecha fuertemente una causa alternativa no infecciosa dado que un tercio o más de las personas diagnosticadas con sepsis tienen finalmente otro motivo que causa el cuadro (importancia de obtener diferentes muestras para cultivo acorde a sospecha del foco infeccioso antes de empezar antibióticos pero que a su vez no signifique demora en el inicio de los mismos). 

Desaconsejan el uso de PCT (procalcitonina) más diagnóstico clínico en comparación con este último solo para decidir empezar tratamiento antibiótico o no. Sin embargo, esta recomendación está en contra de la anterior donde establecen la necesidad de diferenciar causas infecciosas de no infecciosas. Además, la sugerencia de no usar PCT con ese fin está basada en un meta-análisis que demostró una S:77% y E:79% para sepsis en pacientes críticamente enfermos (valores no demasiado diferentes del lactato) y que no halló diferencias en mortalidad, tiempo de hospitalización ni tiempo en UCI usando protocolos con PCT. De todas formas, reconocen que es una débil recomendación.

Empezar antibióticos dentro de la hora del diagnóstico de shock séptico y de las 3 h de sepsis o para adultos con baja probabilidad de infección bacteriana y sin shock diferir antibióticos. En este punto cabe resaltar la importancia de las estadísticas locales para tener más chances de acertar con el tratamiento empírico y también habría que mencionar la utilidad de la biología molecular (ej PCR múltiple) aplicada directamente a las muestras clínicas. En este contexto también tienen cabida otros métodos rápidos que permitan identificar y establecer la sensibilidad antibiótica en el día (Maldi-TOF, sistemas automatizados se sensibilidad) todo lo cual puede hacerse por ejemplo directamente del hemocultivo positivo o bien desde un subcultivo del frasco con tan solo 3-5 h de incubación. Es importante la integración de los nuevos métodos (Maldi-TOF, biología molecular) con la microbiología tradicional para obtener los mejores resultados y que estos impacten favorablemente en el tratamiento del paciente como así también en la reducción de costos relacionados a antimicrobianos, a test adicionales innecesarios y a estadía hospitalaria.

Adultos con alta probabilidad (infección o colonización reciente, antibióticos endovenosos recientes, infecciones recurrentes o crónicas de piel y partes blandas, hemodiálisis, presencia de catéteres o de internaciones recientes) de S.aureus meticilino resistente (MRSA) y sepsis o shock indican empezar tratamiento antimicrobiano dirigido contra este microorganismo. Es fundamental poder llegar a determinar este tipo de resistencia en forma inmediata para eventualmente sacar vancomicina si la cepa es meticilino sensible y reducir nefrotoxicidad y probabilidad de fracaso terapéutico en comparación con cefalosporinas de 1° generación o penicilinas anti-estafilocóccicas. En tanto que cuando la probabilidad de MRSA es baja sugieren no usar antibióticos contra este tipo de cepas lo que nos lleva nuevamente a la importancia del conocimiento de la epidemiología local y de técnicas rápidas.

En el caso de adultos con sepsis o shock séptico recomiendan cobertura contra gram negativos, pero una vez conocida la sensibilidad antibiótica o si la probabilidad de cepas multi-resistentes es baja desaconsejan el uso de doble antibiótico dado que no hay ventajas clínicas versus la monoterapia y sugieren dosis de carga e infusión prolongada de beta lactámicos. Nuevamente aquí como en el caso de MRSA la biología molecular combinada con la determinación rápida de la CIM por métodos automatizados pueden ayudar a optimizar la terapia antibiótica desde el comienzo. Los factores de riesgo para cepas multi-resistentes incluyen a internación o antibióticos en los últimos 90 días, viajes a áreas de alta endemicidad y a diferencia de lo dicho anteriormente llevaría al uso empírico de dos antibióticos (hasta tener la susceptibilidad de la cepa). 

Para adultos con bajo riesgo de hongos y sepsis o shock séptico desaconsejan el uso empírico de antifúngicos que si estaría indicada en presencia de pacientes con alto riesgo (importancia de la identificación y susceptibilidad antifúngicas en el día). Los factores de riesgo para estos microorganismos incluyen a neutropénicos y otros inmunocomprometidos, antibióticos de amplio espectro, presencia de catéteres, colonización en múltiples sitios, estadía prolongada en terapia intensiva, quemados, alimentación parenteral, cirugía digestiva, abuso de drogas endovenosas, perforación del tracto gastrointestinal y falla renal aguda.

No hacen recomendaciones para tratamiento anti-viral pese a que el diagnóstico rápido de influenza podría tener beneficios en la terapia dirigida con osetalmivir en los primeros días de la enfermedad.

Sugieren ajuste de antibióticos en función de parámetros de pk-pD (importancia de la CIM obtenida en el día) dado que algunos meta-análisis han demostrado su utilidad en reducir mortalidad.

Recomiendan búsqueda de foco infeccioso para su eventual control quirúrgico (importancia de diagnóstico microbiológico) o remoción del mismo (por ej catéteres)

Aún en el caso de pacientes con sepsis o shock séptico y con control de foco infeccioso (quirúrgico por ej) sugieren desescalamiento y tratamientos cortos (importancia de PCT y de sensibilidad antibiótica en el día) lo que se asocia con menores costos, presión de selección de cepas resistentes, toxicidad y diarrea por Clostridiodes difficile.

Con control de foco, sugieren uso de PCT más evolución clínica para discontinuar antibióticos y lograr los beneficios mencionados en el punto anterior.

Para adultos con enfermedad renal aguda sugieren terapia de reemplazo renal. En este punto cobran relevancia los biomarcadores precoces que llevan al diagnóstico de estrés renal y permiten tomar medidas que eviten la progresión del daño.

Como puede apreciarse el rol que puede cumplir el laboratorio en esta campaña puede ser crucial siempre y cuando se cuente con el recurso humano (bien formado y disponible 24/7) y con la tecnología necesaria no solo para llegar al diagnóstico rápido sino también para comunicar al médico responsable el resultado en forma inmediata.

 

 

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