Revista Bioreview Edición 86 - Octubre 2018

BIODIAGNOSTICO
LABORATORIO DE MEDICINA

 

¿Pueden usarse los glucómetros en pacientes en estado crítico?

Bioq. Gabriela Mendicoa. 

Fares Taie Instituto de Análisis

Miembro del Comité Científico de Radio El Microscopio

Resumen

La Federación Internacional de Química Clínica y Medicina de Laboratorio creó un grupo de trabajo que analiza el desempeño de los medidores de glucosa y que brinda precisiones de uso. En la siguiente nota, les brindamos algunas recomendaciones al respecto de los mismos y su uso en los pacientes más delicados.

A principios de la década de 1970 Anton Clemens desarrolló el primer medidor de glucosa. En esa misma época la glucemia, junto a la hemoglobina glicosilada, comenzaban a ser consideradas indicadores de la calidad del control glucémico en la diabetes. 

El beneficio que trajo monitorear la glucemia y el conocimiento de los riesgos que acarreaba si estaba elevada hizo que los medidores de glucosa fueran ampliamente adoptados. Ayudados por el concepto de automonitoreo, estos dispositivos migraron a hospitales, clínicas, y consultorios, entre otros sitios donde eran ampliamente requeridos. Sin embargo, pronto se empezaron a notar variaciones entre pacientes en estado crítico y pacientes estables. Pero, para el momento en que esas diferencias se confirmaron, ya habían alcanzado un uso masivo. 

Cómo se deben evaluar los medidores de glucosa en el cuidado crítico

El extenso crecimiento de las pruebas de laboratorio en el lugar de asistencia (en inglés Point-of-Care-Testing, PoCT), como los medidores de glucosa, han llevado a que la Federación Internacional de Química Clínica y Medicina de Laboratorio (IFCC, por sus siglas en inglés) cuente con una Fuerza de Trabajo encargada especialmente de las PoCT (TF-PoCT), referente internacional en la promoción de la calidad en el uso de estos dispositivos en la medicina de laboratorio.

En un contexto donde había mucha información sobre medidores de glucosa en pacientes hospitalizados y en cuidado crítico, TF-PoCT se aseguró que este tema sea estudiado y evaluado para poder hacer recomendaciones, creando así el Grupo de Trabajo Cómo se deben evaluar los medidores de glucosa en el cuidado crítico (WG-GMECC).

En 2014, la TF-PoCT empezó a organizar el WG-GMECC, actualmente liderado por la Dra. Cynthia Bowman. “En 2010 la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) comenzó a hablar sobre los medidores de glucosa y en 2013, el Instituto de Estándares Clínicos y de Laboratorio (CLSI) publicó el documento POCT12-A31 que decía cómo debían evaluarse los medidores en contextos hospitalarios”, expresa la Dra. Bowman. Ese documento proporcionaba consejos útiles sobre el procedimiento, pero sólo orientaba en la evaluación del rendimiento analítico. Añade: “Las primeras guías de recomendaciones recién se culminaron en 2016”. 

La Dra. Cynthia Bowman explica que evaluaron cómo utilizar los medidores de glucosa en la práctica clínica viendo qué requisitos tenían que cumplirse para que la medición pudiese hacerse con éxito. Además, estudiaron los sistemas de control de calidad externos e internos, cuáles eran los dispositivos disponibles en el mercado y que recomendaciones de uso tenían. También alinearon las recomendaciones con las de colegas de otros grupos clínicos. Finalmente, en diciembre de 2017, publicaron el documento “Cómo se deben evaluar los medidores de glucosa en el cuidado crítico”2.

El documento, disponible para ser descargado desde la página web de la IFCC, está divido en dos términos de referencia: 1 y 2. El Término 1 abarca la práctica clínica del uso de los medidores de glucosa: las ventajas, desventajas y situaciones donde pueden presentarse inconvenientes o problemas por falta de precisión. “Pensamos mucho sobre los puntos que debía contener el Término 2. Decidimos hacer un documento de investigación con más detalles para que alguien que quiera abordar el tema, pueda tomar diferentes secciones”, indica la Dra. Bowman. Detalla que el Término 2, con cinco secciones, contiene los requisitos que debe cumplir un glucómetro para ser usado. Permite conocer qué esperar sobre la eficacia, factores clínicos que pueden afectar la medición y cómo deben utilizarse. “Es un documento de mucho alcance: tiene contenido general y científico, por lo que puede ser útil para muchos profesionales de diferentes áreas”, agrega la profesional. 

A tomar nota

La recomendación principal del Grupo de Trabajo es que los medidores de glucosa no deberían usarse con muestras capilares. 

La Dra. Bowman advierte que: “los medidores pueden tener problemas en muestras capilares de pacientes en estado crítico o agudo. Numerosos estudios muestran que puede presentar variaciones impredecibles y errores. Para los pacientes en esas poblaciones, se recomienda la medición con otras tecnologías.”

En general, todos los usuarios deberían conocer las variables asociadas con los glucómetros y las evaluaciones de rendimiento que se deben realizar al usarlos. 

Bowman subraya: “Se tiene que saber acerca de las variaciones y problemas potenciales. Para eso, tienen que elegir el medidor adecuado, si lo van a utilizar en situaciones dinámicas y críticas, conocer qué estudios van a realizar y qué programas de calidad van a utilizar.” 

La Dra. Bowman considera este trabajo como un “documento vivo”, abierto a seguir ampliándose con más información de forma colaborativa. “Esperamos que los profesionales lean el documento y nos hagan consultas y sugerencias sobre el tema para que podamos seguir investigando y trabajando en el tema”, concluye.

1. David B. Sacks, MD (2013) POCT12-A3 Point-of-Care Blood Glucose Testing in Acute and Chronic Care Facilities, 3rd Edition [en línea] Clinical and Laboratory Standards Institute. Disponible en: https://clsi.org/standards/products/point-of-care-testing/documents/poct12/

2. Cynthia Bowman (2017) How Should Glucose Meters Be Evaluated for Critical Care [en línea] International Federation Of Clinical Chemistry and Laboratory Medicine. Disponible en: http://www.ifcc.org/media/477215/ifcc_wg-gmecc_terms_1-2.pdf

Resumen

La Federación Internacional de Química Clínica y Medicina de Laboratorio creó un grupo de trabajo que analiza el desempeño de los medidores de glucosa y que brinda precisiones de uso. En la siguiente nota, les brindamos algunas recomendaciones al respecto de los mismos y su uso en los pacientes más delicados.

A principios de la década de 1970 Anton Clemens desarrolló el primer medidor de glucosa. En esa misma época la glucemia, junto a la hemoglobina glicosilada, comenzaban a ser consideradas indicadores de la calidad del control glucémico en la diabetes. 

El beneficio que trajo monitorear la glucemia y el conocimiento de los riesgos que acarreaba si estaba elevada hizo que los medidores de glucosa fueran ampliamente adoptados. Ayudados por el concepto de automonitoreo, estos dispositivos migraron a hospitales, clínicas, y consultorios, entre otros sitios donde eran ampliamente requeridos. Sin embargo, pronto se empezaron a notar variaciones entre pacientes en estado crítico y pacientes estables. Pero, para el momento en que esas diferencias se confirmaron, ya habían alcanzado un uso masivo. 

Cómo se deben evaluar los medidores de glucosa en el cuidado crítico

El extenso crecimiento de las pruebas de laboratorio en el lugar de asistencia (en inglés Point-of-Care-Testing, PoCT), como los medidores de glucosa, han llevado a que la Federación Internacional de Química Clínica y Medicina de Laboratorio (IFCC, por sus siglas en inglés) cuente con una Fuerza de Trabajo encargada especialmente de las PoCT (TF-PoCT), referente internacional en la promoción de la calidad en el uso de estos dispositivos en la medicina de laboratorio.

En un contexto donde había mucha información sobre medidores de glucosa en pacientes hospitalizados y en cuidado crítico, TF-PoCT se aseguró que este tema sea estudiado y evaluado para poder hacer recomendaciones, creando así el Grupo de Trabajo Cómo se deben evaluar los medidores de glucosa en el cuidado crítico (WG-GMECC).

En 2014, la TF-PoCT empezó a organizar el WG-GMECC, actualmente liderado por la Dra. Cynthia Bowman. “En 2010 la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) comenzó a hablar sobre los medidores de glucosa y en 2013, el Instituto de Estándares Clínicos y de Laboratorio (CLSI) publicó el documento POCT12-A31 que decía cómo debían evaluarse los medidores en contextos hospitalarios”, expresa la Dra. Bowman. Ese documento proporcionaba consejos útiles sobre el procedimiento, pero sólo orientaba en la evaluación del rendimiento analítico. Añade: “Las primeras guías de recomendaciones recién se culminaron en 2016”. 

La Dra. Cynthia Bowman explica que evaluaron cómo utilizar los medidores de glucosa en la práctica clínica viendo qué requisitos tenían que cumplirse para que la medición pudiese hacerse con éxito. Además, estudiaron los sistemas de control de calidad externos e internos, cuáles eran los dispositivos disponibles en el mercado y que recomendaciones de uso tenían. También alinearon las recomendaciones con las de colegas de otros grupos clínicos. Finalmente, en diciembre de 2017, publicaron el documento “Cómo se deben evaluar los medidores de glucosa en el cuidado crítico”2.

El documento, disponible para ser descargado desde la página web de la IFCC, está divido en dos términos de referencia: 1 y 2. El Término 1 abarca la práctica clínica del uso de los medidores de glucosa: las ventajas, desventajas y situaciones donde pueden presentarse inconvenientes o problemas por falta de precisión. “Pensamos mucho sobre los puntos que debía contener el Término 2. Decidimos hacer un documento de investigación con más detalles para que alguien que quiera abordar el tema, pueda tomar diferentes secciones”, indica la Dra. Bowman. Detalla que el Término 2, con cinco secciones, contiene los requisitos que debe cumplir un glucómetro para ser usado. Permite conocer qué esperar sobre la eficacia, factores clínicos que pueden afectar la medición y cómo deben utilizarse. “Es un documento de mucho alcance: tiene contenido general y científico, por lo que puede ser útil para muchos profesionales de diferentes áreas”, agrega la profesional. 

A tomar nota

La recomendación principal del Grupo de Trabajo es que los medidores de glucosa no deberían usarse con muestras capilares. 

La Dra. Bowman advierte que: “los medidores pueden tener problemas en muestras capilares de pacientes en estado crítico o agudo. Numerosos estudios muestran que puede presentar variaciones impredecibles y errores. Para los pacientes en esas poblaciones, se recomienda la medición con otras tecnologías.”

En general, todos los usuarios deberían conocer las variables asociadas con los glucómetros y las evaluaciones de rendimiento que se deben realizar al usarlos. 

Bowman subraya: “Se tiene que saber acerca de las variaciones y problemas potenciales. Para eso, tienen que elegir el medidor adecuado, si lo van a utilizar en situaciones dinámicas y críticas, conocer qué estudios van a realizar y qué programas de calidad van a utilizar.” 

La Dra. Bowman considera este trabajo como un “documento vivo”, abierto a seguir ampliándose con más información de forma colaborativa. “Esperamos que los profesionales lean el documento y nos hagan consultas y sugerencias sobre el tema para que podamos seguir investigando y trabajando en el tema”, concluye.

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